lunes, 27 de enero de 2014

redacción tema: lg hobby

Hace unos días les compartí un Torino hecho por LG que despertó todo tipo de comentarios.

El modelo es un LG legitimo, aunque cabe preguntarse qué producto de LG puede acreditar su legitimidad.
El Señor LG (Luis Gonzalez, Luciano Gómez o cómo se llame) toma autitos preexistentes y hace clones de resina, en algunos casos incluyendo modificaciones propias, generalmente tendientes a "argentinizar" el resultado.



Hay que reconocer que su técnica ha mejorado mucho desde sus primeros modelos, alguno de los cuales ya vieron en este blog.
Su catálogo actual incluye varios modelos argentinos, cuyos originales resultan identificables para el ojo entrenado del coleccionista: Ixo, GMP, Corgi y algunos artesanos locales.


La pregunta del millón es por el permiso o licencia que ostenta el Señor LG para reproducir estos modelos.
Pensemos que la reproducción sin permiso es una forma de estafa.
Yo no creo que Ixo vaya a fundirse por un argentino que le clona los modelos, aunque tratándose de un artesano que vive de una producción acotada, las consecuencias pueden resultar enojosas, en el mejor de los casos.



Hay que decir que los LG son todos macizos, sin interiores y que técnicamente no compiten con el original de Ixo o del artesano en el sentido estricto de la competencia (un LG cuesta unas ocho veces menos que un Ambrosio, por citar un ejemplo).
De todos modos, se puede pensar que un clon de resina resta mercado al modelo artesanal.
También se puede argumentar que algunos modelos son inéditos o imposibles de conseguir por su rareza en el diecast y estos LG son una excelente alternativa (si quieren ver la cupecita del Cabo Reyes hagan click acá).



Quizás el Señor LG tiene alguna clase de arreglo con los artesanos locales y/o con Ixo o los otros fabricantes, lo que lamentablemente no me consta.

Seria muy interesante conocer las opiniones del público, de los artesanos y por supuesto, del Señor LG.
En tal sentido, ofrezco este humilde espacio para el debate.



Gaucho Man
el indeleble

martes, 21 de enero de 2014

torino tsx - lg hobby 1/43

POST DEDICADO AL VASCO, TORINERO NUMERO UNO DEL MUNDO BLOGUERO!!

Después del ligero debate de mi post anterior, quedó bien claro que a nadie le gusta la rueda de auxilio fuera de borda.
Es deccir que de alguna manera se cumple lo que vaticínaba cuando hablaba del Torino maldito.
Es una verdadera lástima porque igualmente se van a tener que aguantar este post.



El modelo viene presentado en una caja de cartón con ventanita transparente, y un cartelito de advertencia bien claro "no rueda".
Quizás esto suene como patada para los puristas pero a mi no me parece mal.
Debo decir que la caja se bancó los rigores del viaje y el producto llegó sano y salvo a mi casa, es decir que cumplió sobradamente su cometido.
En cuanto al rodaje, soy de los que dicen que las ruedas giratorias son para los juguetes.
Además, al momento de disponer el modelo en la vitrina, las ruedas giratorias son un peligroso problema.


Hablando del autito hay que decir que es un modelo de resina, aparentemente clonado de un Torino que comercializa un conocido vendedor local, es decir que repite las notas altas y notas bajas del original.
Y en este caso, el original estaba bastante bien resuelto, afortunadamente.

 

Un detalle que también puedan objetar los puristas es la base totalmente despojada, sin inscripciones ni detalles mecánicas, lo cual tampoco me preocupa, dado que en mi vitrina los autitos se ven desde arriba.



Los aplausos se los lleva la pintura y el esmero en los detalles de la trompa y la cola.
Las ruedas se ven muy modernas, quizás poco torinosas, aunque no desentonan.



Algún nostálgico perfeccionista puede echar de menos los picaportes de las puertas pero estoy dispuesto a pasar ese detalle por alto.



También se nota el esmero en pintar bordes de ventanas en aluminio.



La única mala nota es para el armado.
Tanto trabajo y esfuerzo contrasta con unas ruedas chuecas, mal colocadas, hasta la de repuesto vino torcida.

El resultado esta a la vista. espero que les guste.
Por mi parte, estoy contento de haber sumado una nueva pieza a mi colección de Torinos.


That's All Folks!


Gaucho Man
el incesante

jueves, 16 de enero de 2014

rescate emotivo: torino zx

Sólo para personas sensibles, Gaucho Man presenta un sentido homenaje al último Torino. Un breve dossier de perfil bajo para un modelo maldito que ni Renault ni los usuarios qusieron como se merecía. 

En la opinión de los torineros puristas ortodoxos, este Torino es el más cuestionable de la saga.
La vergüenza torinera, el hijo deforme que todos quieren esconder en el altillo bajo llave y candado.



Entendamos el fenómeno.
El Torino original era un Rambler modificado que fabricaba IKA (Industrias Kaiser Argentina).
Con los años, Renault tomó control de IKA y de a poco fue mudando toda su producción a diseños de la Regie.
El Torino se fue salvando porque se vendía bien, pero a los franceses no les gustó que el producto estrella de la empresa fuera un modelo tan poco europeo.
En tal sentido le hicieron algunos cambios, uno de ellos fue precisamente el nombre que en en vez de IKA Torino pasó a ser Renault Torino ZX.

 

Es decir que el Torino pasó a ser un auto igualito a un Torino pero que no era tan  Torino.
El orgulloso toro rampante de la trompa fue reemplazado por el insípido rombo de Renault.
El tablero dejó la tradicional madera para incluir feos paneles de plástico gomoso. 

Alguna de éstas últimas versiones tenia un accesorio tan novedoso como discutido: la rueda de auxilio fuera de borda, una patada en los huevos a los torineros que adoraban la limpieza del diseño original de Rambler+Pininfarina. 

 

Este polémico detalle, inédito en nuestra industria fue copiado por una orda de automovilistas que implementaron su rueda de repuesto en el baúl de su Torino viejo o de su Falcon, su Dodge, Fiat 128, Renault 12 y un alarmante etcétera.

 

En lo personal creo que la solución es agradable aunque no sabría decir si el Torino era el auto correcto para ponerla en práctica.

Señores, queda abierto el debate.



Gaucho Man
el esdrújulo


(fotos tomadas de la web, por favor no me lo echen en cara)



sábado, 11 de enero de 2014

renault fuego tc - galgo 1/43





Llega un momento en la vida de un hombre en que debe hacerse cargo de las pertenencias de un pariente cercano.
Un momento en la vida de un hombre en que debe meterse descaradamente a revolver, clasificar y ubicar los objetos queridos de la persona que ya no está.



Llega un momento en la vida  de un hombre en que debe urgar cruelmente entre objetos con historia familiar pero indefensos, haciendo una vil selección.
Un momento en la vida  de un hombre en que debe enfrentar fenicios, buitres ansiosos de hacer negocio, lucrar con el dolor y la confusión de uno.



Llega un momento en la vida  de un hombre en que le preguntan "te cambio todo esto por un autito".
Y llega un momento en la vida  de un hombre en que tiene que decir que si.



Para ubicarnos temporalmente, hay que retroceder a los años ochenta, con el TC vernáculo al rojo vivo por la rivalidad entre el Ford Sierra y el Renault Fuego.
Esta competencia se veía reflejada en varios aspectos locales y la industria juguetera no era ajena.



Siguiendo con la ubicación temporal, y como para redondera la idea, los Collector Classic de Buby también son más o menos contemporános.



Pero el Galgo era un juguete, sin demasiado orgullo pero muy convencido de su naturaleza.
Las medidas son aproximadas, con proporciones que favorecen un aspecto más ancho que el original.
Carrocería y base de plástico, un molde muy sencillo que ni siquiera tenía luces transparentes.
Donde sí se aprecia la transparencia es en la luneta trasera, que trasluce la vista del motor de fricción, como para recordar una vez más que estamos frente a un juguete.

 

Los calcos autoadhesivos están diseñados sin mucha ciencia y por momentos lucen totalmente disociados de las formas que pretenden cubrir.Muchos calcos se ven ya despegados, pero eso es culpa del tiempo, piensen que son más de treinta años...

 



That's All Folks!



Gaucho Man
el irascible



lunes, 6 de enero de 2014

colectivo - galgo 1/algo

Se acuerdan de Galgo? Galgo siempre fue una marca de segundo orden, como un momje maldito, siempre nombrada en voz baja, con vergüenza, siempre atrás de Buby y todos los otros.
Quizás este modesto modelo encarne la respuesta a tanto racismo a escala.


Veamos: en la elite del coleccionismo se separa taxativamente a los modelos creados como juguetes de los concebidos como piezas de colección.
Pero ahí chocamos con Buby, a mitad de camino entre unos y otros, y sin embargo en el top ranking de la fama del diecast.

 

Entonces no es un tema de concepción o esencia jugueteril.
Hoy quiero arriesgar otra teoría, bastante descabellada, pero la única que se me ocurre:

Galgo hizo modelos 1/43 pero también 1/64 genéricos, y al decir genéricos hablo de la nunca bien ponderada "escala caja" que abarca desde 1/50 hasta 1/100.
Y ese es el grano de los coleccionistas: tener piezas que sobran en todos lados, como piezas de un rompecabezas que no encajan en ningún agujero, el famoso poste restante.
Como este colectivo que les comparto hoy.

 

Estimo que la escala está en 1/55. O quizás no.
Ahora quiere alguien decirme dónde encaja un colecivo 1/55, en qué parte de la colección se puede meter semejante eslabón perdiddo?

Y es una picardía que lo hicieran con un concepto tan impar, dado que el modelo tiene una concepción muy esmerada, al menos si nos ubicamos en los años de malaria en que fue pergreñado.

 

La trompa tiene su parrilla con material de los asientos y las luces con material de las ventanillas, (sistema Majorette).



Esos burletes de plástico negro son una verdadera proeza de ajuste y temeridad, que contrastan con las luces traseras hechas a fuerza de autoadhesivo e imaginación.
El interior es una invitación a hacerse chiquito aunque si uno reduce su tamaño, las ruedas van a parecer más feas de lo que son.



La trompa está adornada con el cartel "Cametal"; para los foráneos es una marca de carrocerías local.
Pero nadie sabe qué marca es el colectivo. Scania tal vez?
La base apenas si declara Galgo e Industria Argentina, quizás con orgullo, aunque no indica marca del colectivo.

Quizás sea esta identidad ambigüa lo que le vale el desprecio de la comunidad coleccionista.
Es una injusticia, que tanto trabajo sea despreciado por una razón tan pavota,
pero afortunadamente los argentinos estamos acostumbrados a las injusticias.

AGUANTE GALGO CARAJO!




Gaucho Man
el desabrido

jueves, 2 de enero de 2014

rescate emotivo: mormon meteor

mormon meteor

Allá por 1932, el señor Abott Jenkins, subió a su auto en planicie de Salt Lake, en Utah, USA.
Un día despúes se bajó del auto después de haber rodado a velocidad promedio de 217.91 km/h.
También rompió el record de velocidad sostenida durante una hora con una marca de 244.8 km/h.
En ese momento el señor Jenkins tenía casi 50 años de edad.
Aclaro que Jenkins (Ab Jenkins, para los amigos) era mormón, no fumaba ni tomaba alcohol ni café, ni mucho menos drogas).
Pueden leer un excelente dossier sobre este señor en el blog de mi amigo Xavi.

No era el único que pugnaba por ser el hombre más rápido al volante.
Entre otros, estaba Sir Malcom Campbell que tenía su record de 484km/h .
Pero el inglés usaba autos especiales con motor Rolls Royce de 36.5 litros de cilindrada.

MORMON METEOR ORIGINAL

En cambio el de Jenkins era un Duessemberg SJ de calle, con apenas algunas modificaciones.
Motor de 8 cilindros en línea 6882cc, doble árbol, y dos carbudadores alimentados por un compresor centrífugo.
El auto alcanzaba 390 caballos, 70 más que el de serie


El tablero del auto tenía, entre otros relojes, odómetro, velocímetro graduado hasta 320km/h, amperímetro, manómetro y altímetro ( ¿! ).
También tenía un dispositivo para modificar la presión del sistema hidráulico de freno para evitar el bloqueo de los frenos, lo que hoy conocemos como ABS.
Fiel a sus principios religiosos, bautizó al auto con el nombre Mormon Meteor.


Después de romper este record, el señor Jenkins usaba el auto para andar por la calle.

MORMON METEOR III

Pronto la competencia le bajó el record, por lo que Jenkins tuvo que exigirse para reconquistar su posición.
Reequipó al auto con motor de avión Curtiss Conqueror de 12 cilindros en línea y 750 caballos.
El problema de este motor era el gran peso, que complicaba el manejo a alta velocidad.
Para evitar estos inconvenientes, Ab Jenkins mandó a preparar otro chasis que fue conocido como Mormon Meteor III.






FINAL FELIZ

El Mormon Meteor original está totalmente restaurado y cada tanto se lo ve en Pebble Beach u otros eventos, vean estas fotos.





Por su parte, el Mormon Meteor III forma parte de la colección de Jay Leno.
El auto está restaurado a nuevo (la foto en colores del motor es del auto en su estado actual).

That's All Folks!

Gaucho Man
el adyacente